A Liz la rescatamos hace también un tiempo: no podía comer y estaba en los huesos, prácticamente nos dijeron que le quedaban un par de meses de vida. Uno de nuestros voluntarios la llevó a su casa y allí la peluda se recuperó y la tuvo hasta que decidimos que fuera a un refugio.

Le detectaron un tumor, que felizmente fue superficial, por lo que se recuperó. Además, Liz perdió las cuatro piezas dentales que le quedaban. En el refugio está cuidada y rodeada de otros gatos.

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GALERÍA DE LIZ:

LIZ